miércoles, 18 de octubre de 2017

LOS CASADO VILLAR: UNA FAMILIA REVOLUCIONARIA.


"El pueblo que desconoce su historia, que ignora las hazañas y sacrificios de sus hijos e hijas o es indiferente al legado que ha heredado, pasa de ser traidor a convertirse en vasallo". FDC/2017.

Los Casado Villar son una digna muestra de honestidad, coraje, coherencia, solidaridad, compromiso y rebeldía. Integrada por mujeres y hombres cuyo accionar en la vida, es digno de imitar. Conocedores de las limitaciones propias de las zonas rurales, impuesto por la dictadura de Trujillo y aguijoneados por la espina revolucionaria. La familia no era ajena a los acontecimientos políticos ni al momento histórico que vivía el país, tras el ajusticiamiento del tirano en 1961.


Los Casado Villar eran amantes de la libertad y de la justicia como afirma Braulio Torres, amigo de la familia, en su obra “Cautivo de mi Verdad”.  Durante la Guerra de Abril de 1965 el padre se traslada acompañado de Manuel Emilio y Manfredo a “Las Trincheras del Honor” a defender la soberanía y reclamar la vuelta a la constitucionalidad. Se integran a las unidades de combate y reciben el bautizo como combatientes. El resto de familia había quedado en de San José de Ocoa.

La familia, integrada por 7 mujeres y 6 hombres, conoce la represión trujillista, del triunvirato y los tenebrosos “Doce Años de Balaguer”. Períodos caracterizados por la represión despiadada, la intolerancia política, la falta de libertad y el terror político. También fueron tiempos de luchas, de heroísmo y sacrificios para el pueblo dominicano, especialmente para las fuerzas progresistas y revolucionarias. Eran tiempos de lucha por la tierra, la libertad y la justicia social. La oligarquía y los terratenientes expoliaban a la población con sus políticas excluyentes y esclavistas. En las zonas rurales la vida era llevadera pero difícil. Se era jornalero, peón, mayordomo, terrateniente o comerciante.

En ese ambiente forjan los valores y principios que adornan a Manuel Emilio. Lidia, Gloria, Altagracia, Manfredo, Julio César, Dinorah, Magnolia, Olga, Roberto, Argentina, Milcíades y Marino Casado Villar. Se sabe que para entonces las familias campesinas eran numerosas y todos se integraban a la búsqueda del sustento diario realizando diversas actividades vinculadas al quehacer campesino. Así es y ha sido la vida en las comunidades rurales dominicanas.

Escasa infraestructura que le permita a las familias de disfrutar de un mínimo de comunidad en sus tierras. Eso había que conquistarlo, incluida la tierra para trabajarla y obtener el sustento diario. Trabajar a medias o la cuarta era una ley que habían impuesto los dueños de tierra. Esto junto a los bajos salarios por el jornal y los horarios de 6 a 6 acentuaba la explotación del hombre por el hombre. Ese era un contexto donde el caldo de la rebeldía revolucionaria se calentaba continuamente. Don Porfirio y su familia padecía en carne propia esa cruda realidad y no estaban dispuestos a permanecer en ese estado de miseria e indignidad.

Reiteramos que Los Casado Villar crecieron en plena Era de Trujillo, época en que el miedo y la ignorancia alimentaban los mitos creado por el sátrapa. Estas condiciones no le impidieron a esta familia integrarse a la resistencia y una vez descabezado el régimen. Desde las filas perredeístas aportaron su cuota de sacrificio para llevar a Juan Bosch al poder en las elecciones de 1962. Bosch representaba las esperanzas que el pueblo esperaba para salir de la pobreza y la ignorancia. Malogrado el proyecto político tras el Golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 la alternativa era radicalizar la lucha en todos los planos.

Participación en la Guerra de Abril de 1965.

Los acontecimientos que siguieron el Golpe de Estado, incluido el levantamiento guerrillero que encabezó Manolo Tabares Justo marcaban el rumbo de la acción revolucionaria para enfrentar al Triunvirato. Luchando y defendiendo el derecho de los campesinos a trabajar la tierra en las zonas rurales de San José de Ocoa, llega hasta Los Casado Villar la Noticia del levantamiento popular del 24 de Abril de 1965. Había iniciado la Guerra de Abril y el deber llamaba a la acción de los buenos hijos de Quisqueya. Defender la soberanía y reclamar el retorno a la constitucionalidad.

El pueblo dominicano perdió el miedo y se colocaba a la vanguardia e iniciaba la lucha popular. Se habían roto las cadenas que aprisionaban las fuerzas liberadoras. Sueltas las amarras la barca de la historia había iniciado su marcha de dignidad y decoro. Esa máquina ya no se detenía ante nada; ni siquiera frente a los aviones, barcos, tanques, granadas, metrallas y bazucas del imperialismo yanqui.

Los Casado Villar acudieron a la cita con la historia. Probaron el recio material del que estaban hecho: coraje, honestidad, compromiso y rebeldía. Participaron desde el Comando Brasil y desempeñaron un digno papel para orgullo de la tierra que los vio crecer. El hecho de haber tomado la decisión de integrarse la Guerra de Abril denota claramente la convicción libertaria y el compromiso de esta familia para con la libertad y la justicia.

Ellos no ignoraban los riesgos que corrían quienes se adentraban en los combates, sin embargo no vacilaron, colocándose así a la altura de las exigencias de aquel momento. Se colocaron del lado correcto de la causa que defendían y no cejaron ante la embestida del enemigo. Tampoco transgredieron sus principios y dieron muestras de honestidad en las responsabilidades asignadas por el mando constitucionalista. Eso es mérito suficiente para reconocer en esos rudos campesinos su condición de revolucionarios soñadores con un futuro digno para sus pueblos y familias.

Unos años después de haber concluido la contienda bélica de Abril Porfirio Casado, el padre de Manfredo y Manuel vuelve a la Comunidad de Los Martínez en las montañas de Ocoa, donde habían desarrollado una ardua lucha por la recuperación de unos terrenos que alegadamente le pertenecían a la Familia Solano. Ahí se instaló, una especie de laboratorio social para la resistencia y la lucha armada. Muchos revolucionarios pasaron por allá, entre los que se destacan Rafael –Fafa- Tavera y Maximiliano Gómez entre otros.

Hay que recordar que en San José de Ocoa se instaló el Primer Comité del Partido Revolucionario Dominicano, tras el retorno de sus dirigentes al país en 1961 y que varias acciones guerrilleras anidaron en sus montañas. Esta es una muestra de la madurez política de los ocoeños y de su compromiso con la naciente democracia. Varios miembros de la familia Casado Villar se enrolaron en esta organización política, mucho antes de iniciar las luchas clandestinas en las montañas.

Tierra de Libertad.

San José de Ocoa es conocida como tierra de libertad, de gente laboriosa, luchadora y rebelde. Los acontecimientos desarrollados en su suelo así lo atestiguan. La vida de los ocoeños transcurre en las tranquilas y productivas tierras donde organizan su vida y su participación en la vida productiva del país.

La comunidad de Los Martínez se constituyó en el periodo de 1967 a 1972, en una verdadera base revolucionaria constituida por campesinos de la zona que bajo el liderazgo de Manfredo, sostuvieron una intensa lucha  que le costó cárcel, torturas, persecución y muerte a muchos de ellos. Eran tiempos en que los “sectores incontrolables” hacían estragos en el movimiento social y político progresista. Varios dirigentes cayeron en ese tiempo asesinados por los esbirros balagueristas.

San José de Ocoa tiene el honor de haber acogido en sus montañas a grandes luchadores por la libertad y la justicia social. La lista la encabeza el bizarro coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, herido y fusilado junto a otros compañeros el 16 de febrero de 1973. Otro titán caído en nuestro suelo es el Dr. Hipólito Rodríguez en noviembre de 1963. Polo era parte de la insurrección que trepó a las “Escarpadas Montañas de Quisqueya”, encabezada por el Dr. Manuel Aurelio Tabares Justo, líder máximo del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4).

Para contar solo entre los grandes, agregamos a la lista el ametrallamiento que le cegó la vida a Orlando Mazara en 1967 en Arabia, próximo a la Horma. Mazara desarrollaba un trabajo político con los campesinos de esa zona. Muchos hijos de Ocoa también fueron víctimas de persecución, tortura y muerte, incluido Manfredo y Milcíades Casado Villar. Esos son los hechos que constituyen la historia reciente de nuestra tierra.

La intensidad del fervor revolucionario en nuestro suelo alcanzó su punto más alto en aquella lucha por instaurar allí un foco guerrillero, bajo el mando de los Casado Villar, quienes habían dado muestra en las montañas de un férreo temple revolucionario. Se hicieron intentos pero las circunstancias propias de la Guerra Fría y las luchas internas en los grupos revolucionarios impidieron que se consolidaran las alianzas y se concretaran las acciones planeadas.

Es en esas pródigas montañas donde el ejemplo de rebeldía, honestidad, coraje, decoro y compromiso de la familia Casado Villar y quienes les acompañaron en su justa lucha por la tierra encontró cobijo. Poco a poco se irá construyendo la historia para que las generaciones presentes y futuras entiendan y valoren mejor el gesto de sus compueblanos y reivindiquen con orgullo su digno ejemplo.

La comunidad de los Martínez es un testimonio vivo de lo que puede lograr un pueblo cuando decide defender sus derechos. Esto a pesar de las labores de contrainsurgencia desarrolladas allí. Tras la llegada del PRD al poder en 1978 y luego de haber bajado la tensión contra Los Casado Villar se han desarrollado acciones en la zona aparentemente ingenua pero claramente orientada a evitar que se contagie el ejemplo.

Siendo campesinos y humildes como eran, colocaron las banderas de la dignidad y el decoro en lo más alto de las montañas que les vieron crecer. Allá están, invisibles para quienes no toleran la bravura y rebeldía de aquella gran familia pero a la vista de quienes aspiran a vivir en mundo donde la justicia social sea la norma y no la excepción.

La familia Casado Villar ha dejado plasmada en las páginas de la historia su compromiso con la justicia social y férrea vocación libertaria. La dejó estampada con la sangre de 2 de sus vástagos, luego de haber dejado su juventud y la tranquilidad de los acogedores campos ocoeños para salir tras el sueño revolucionario.

Primero fue la lucha por la tierra, aquí participa toda la familia y obtienen logros significativos. Conquistas que aún hoy se evidencian en la comunidad de los Martínez, en San José de Ocoa, a inicio de los años 60s, tras el ajusticiamiento del tirano Trujillo. Luego viene la lucha política y ahí se les ve del lado de las fuerzas populares que gestionaba el Partido Revolucionario Dominicano, PRD, que lideraba para entonces el profesor Juan Bosch.

El proceso electoral que organiza en 1962 trae al poder al PRD que impulsa un proceso social donde la reforma agraria era una cuestión estratégica para impulsar el desarrollo del país y la reivindicación de los derechos fundamentales. Los Casado Villar, identificados con esos postulados y conscientes del apego de los terratenientes a los predios que dicen poseer se preparan para la batalla en los campos.

Instalado el gobierno de Bosch, las fuerzas reaccionarias se organizan para conspirar y logran derrocar el gobierno popular y democrático. En sólo 7 meses el pueblo conoció la diferencia entre la dictadura y la incipiente democracia.  Tras el golpe se conformó un gobierno provisorio al que se denominó Triunvirato. Un gobierno de facto, represor, intolerante, corrupto y entreguista.

La respuesta popular y revolucionaria no se hizo esperar. En noviembre de 1963 el 14 de Junio organiza varios focos guerrilleros y sube a “Las Escarpadas Montañas de Quisqueya” para combatir los intereses de la oligarquía de imponer su lógica represiva. En San José de Ocoa, específicamente en la sección de la Horma se instaló el Dr. Hipólito Rodríguez comandando la acción guerrillera en esa zona.

Militarmente los catorcistas y los  focos guerrilleros que ellos instalaron fueron derrotados pero su intrépida acción radicalizó las posiciones revolucionarias. Esa acción agudiza las contradicciones y polariza la lucha. Se van creando las condiciones para el levantamiento popular del 24 de abril de 1965 que dio paso a la Revolución de Abril y que luego se transformó en Guerra Patria, tras la invasión norteamericana.  Allí dijeron presente Porfirio Casado González, Manfredo y Manuel Casado Villar.

Manfredo Casado Villar.

La montaña es su protectora, cómplice y le sirve de refugio. Manfredo pone en práctica la experiencia adquirida en la Guerra y su vastísimo conocimiento de las montañas ocoeñas, reforzada por las vivencias junto a sus hermanos en los campamentos clandestinos en Maniel Lorenzo, Los Martínez y otras zonas de la intrincada topografía ocoeña.

La clandestinidad organizada en las montañas despierta el interés de los grupos políticos de izquierdas que operaban en el país. Las montañas ocoeñas es una zona apetecida para el desarrollo actividades guerrilleras y revolucionarias. Su relieve montañoso,  accidentado, con abundante agua y variada producción agrícola aviva esas apetencias.

Al año de concluir la Guerra de Abril de 1965, Manfredo y su familia vuelven a sus quehaceres en las zonas rurales de San José de Ocoa, retomando sus luchas por la tierra, la libertad y la justicia. Manfredo y Manuel fogueados en los combates y las luchas que se libraron en aquellos días de gloria, rebeldía y coraje, incorporan esa experiencia y organizan mejor sus actividades. Ocupan tierras y tras esas acciones viene la represión balaguerista.

La historia registra actividades y acciones en esa zona que van desde los alzamientos esclavos de los manieles pasando por las acciones del general Antonio Duvergé en la Batalla del Memiso. Se incluye también, las acciones de revolucionarios como Polo Rodríguez y Orlando Mazara. El coronel Caamaño, Presidente de la República durante la Guerra de Abril y su guerrilla en 1973 encontró allí espacio para cubrirse. También ellas le sirvieron de tumba por un buen tiempo.

Tras los intentos fallidos de articular y desarrollar una estrategia de lucha clandestina consistente y articulada entre los grupos de izquierdas de entonces, especialmente el PCD y Los Casado Villar se opta por sacar a los hermanos de las montañas, unos para recibir tratamientos médicos otros para reforzar su capacidades y habilidades en la lucha guerrillera. Los Casados no estuvieron organizados en los grupos de izquierda, se nuclearon desde muy jóvenes en las filas perredeístas.

Cuentan los campesinos, algunos compañeros de lucha que las montañas ocoeñas eran un hervidero de soldado, chivatos e intrigas. Refieren que hasta se instaló cuartel con una numerosa dotación militar en Las Caobas con el único fin de combatir y vigilar las acciones de los campesinos encabezados por Manfredo Casado Villar. Esta es una muestra de la magnitud de las acciones que desarrollaban los campesinos y de los logros que obtenía. Eran tiempos difíciles para el movimiento revolucionarios. Muchos de ellos fueron fusilados, otros encarcelados y una gran cantidad fue forzada a exiliarse. Manfredo Casado fue uno de ellos.

Salida al Exilio.

La vida clandestina de Manfredo Casado Villar en la zona de San Francisco de Macorís se hizo cada vez más difícil y no le quedó otra opción que la de asilarse en una embajada. Esta vez le tocó a la Embajada de Méjico en el país. Es allí donde conoce a Claudio Caamaño, quien también se asiló tras la caída y fusilamiento del Coronel Caamaño en 1973.

El ingresó a la sede diplomática en 1972, permaneciendo en ella hasta 1973. Allí lo sorprenden el Desembarco de Playas Caracoles y las acciones posteriores, que dieron al traste con la vida de Caamaño y varios de los expedicionarios que le acompañaron. Hasta esa legación diplomática llegó Claudio Caamaño Grullón sobreviviente de la epopeya de Caracoles. Ahí inició la amistad que llevó a estos veteranos de la Guerra de Abril a planificar las acciones conjuntas que los trajo al país 1975, empuñando nuevamente el fusil redentor de la dignidad mancillada por el balaguerato.

Claudio salió al exilio pero a Manfredo se le negaba la salida, bajo el alegato de que había cometido un delito y estaba condenado. Ese era el discurso del canciller dominicano Víctor Gómez Bergés.  Opinaba “que este era un caso complejo, Casado Villar tiene un prontuario delictivo que los descalifica para el asilo”. Era parte de la estrategia para mantener al revolucionario en el país y luego aplicar la receta que habían acordado con los yanquis tras la desocupación del país en 1965.

La estadía en la embajada mejicana se extendió y sobrevivía gracias al apoyo de su familia,  y algunos amigos de partido especialmente de su hermana Dinorah Casado Villar, quien se las ingeniaba para llevarle alimentos y ropa limpia. La embajada también protegió al revolucionario protegiéndolo de la ferocidad de las hordas balagueristas.

Consciente de los riesgos que corría en territorio dominicano y viendo la negativa de Balaguer de dar el Salvo Conducto, Manfredo tomó como rehén a un hijo menor de Espartaco García Estrada, embajador de México en el país para forzar a una negociación que facilitara su salida al exterior. Un cuarto le servía de refugio en la sede diplomática. Con ese nuevo ingrediente se crea una comisión y se seleccionan 6 países, entre los que se encontraba Francia como posible destino del rebelde guerrillero. 

Don Rafael Herrera encabezó la comisión para negociar una salida con el guerrillero asilado. En esas circunstancias el Presidente Balaguer se ve obligado a otorgar el Salvo Conducto. Se acordó con Manfredo su salida a Francia, acompañado del Periodista Radhamés Gómez Pepín.

Se hicieron los arreglos para la salida que preveía una escala en Aeropuerto de Barajas en España. Partieron del aeropuerto Internacional de las Américas rumbo a su destino. Hubo interrogatorios en España pero al llegar a Francia, Manfredo fue apresado por los Servicios de Inteligencia. Sospechaban que Gómez Pepín era rehén. Finalmente se resolvió el impase y quedaron libres.

La estadía de Manfredo Casado Villar en Francia fue breve.  De las intrincadas montañas ocoeñas el líder había pasado a la Capital de Las Luces en pleno centro de Europa, en el apogeo de la Guerra Fría. Su amigo Claudio Caamaño, a quien había conocido durante su estadía en la embajada mejicana hizo gestiones para trasladarlo a Cuba. Se concretó el ingreso a Cuba y una vez allí se integró al grupo que se entrenaba en la isla. Completada la preparación militar y política se organiza el retorno al país.

Claudio Caamaño, Carlos Toribio Peña Jáquez están listos para partir a Quisqueya. De los planes, apoyos, económicos, políticos y sociales, así como del resto del contingente se sabe muy poco pero la decisión del regreso a la Patria amada había sido concertada. Salen de Cuba, llegan a las Costas Dominicana y de inmediato se internan a las montañas rumbo a San José de Ocoa donde suponían quedaba alguna base política o algún nivel de conciencia social creado tras los años de lucha de los hermanos Casado Villar.

Regreso a Quisqueya.

Es a Manfredo a quien le tocó acompañar a Toribio Peña Jáquez y al veterano y abnegado Claudio Caamaño Grullón, veterano de La Guerra de Abril y sobreviviente de la Expedición de Caracoles en 1973. El plan guerrillero o la estrategia que traían se desconocen a plenitud, pero enfrentar la dictadura de Balaguer era la razón fundamental.

Llegaron al país en 1975, se internaron en las montañas pero la acción no cuajó. Esta sería la última acción que desarrollarían, Los Casado Villar para recomponer sus fuerzas y encaminar acciones concluyentes contra el balaguerato.

Los planes de lucha, la estrategia guerrillera y las alianzas potenciales que viabilizarían el accionar en las montañas no se ha sido clarificado aún. Se supone que existía alguna base en las montañas que apoyaría y daría soporte a los 3 guerrilleros. Se internan en las montañas con la intención de operar desde las zonas donde Manfredo y sus hermanos habían accionado años antes pero evidentemente que las condiciones objetivas y subjetivas habían cambiado.

El fracaso de la Expedición de Caracoles y el fusilamiento del Coronel Caamaño en las montañas ocoeñas estaba fresco en la memoria del pueblo dominicano, y muy especialmente en los servicios de seguridad del Estado. Recientemente había sido asesinado el destacado periodista y dirigente revolucionario Luis Orlando Martínez Howley.

La estrategia de descabezamiento del liderazgo revolucionario implantado por Balaguer y la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, CIA, había diezmado las filas progresistas y revolucionarias. El estilo despótico heredado del trujillismo se imponía a base de represión, terror, soborno y chantaje.

La estrategia represiva incluía, persecución, cárcel, acoso, desaparición, secuestro, tortura y muerte a toda persona vinculada a las fuerzas progresistas, pero con énfasis especial en los miembros de la izquierda revolucionaria que habían participado en la Guerra de Abril de 1965.

En ese contexto y bajo esas circunstancias se produce la llegada al país de los revolucionarios. El rumor de su presencia se regó como pólvora y se acentuó la represión, especialmente en San José de Ocoa de donde era originario Casado Villar. Los principales dirigentes políticos fueron  víctimas de acoso otros apresados y perseguido. La presencia de los revolucionarios en la zona era un hecho.

Captura y Fusilamiento.

Se cuenta que durante su marcha por las montañas ocoeñas, Manfredo Casado Villar sufre un accidente donde se rompe una o varias costillas. Esta condición impide su marcha por las accidentadas colinas que conforman las zonas montañosas de Los Martínez. Se ve obligado a trasladarse a Fundación en Baní donde residía una de sus hermanas. Curarse y recuperarse era prioritario en estos momentos. Gente del PRD hizo arreglos para trasladarlo a Santo Domingo a recibir tratamiento especializado.

Se hicieron los arreglos y la noche del 8 de octubre de 1975 salen de Baní con destino a la Capital. Manfredo venía en un carro acompañado por su hermano Milcíades Casado Villar y dos dirigentes choferiles: José Antonio Polanco Beato y Francisco Antonio Estrella. Se dice que Pablo Rafael Casimiro Castro hizo arreglos para que el general Neit Rafael Nivar Seijas, jefe de la Policía Nacional para entonces se “anotara” el mérito de haber apresado al líder rebelde. Si fue así, este acto vil de traición eliminó la última acción armada emprendida contra la dictadura de Balaguer.

En el trayecto son interceptados por las fuerzas de seguridad del Estado, en las proximidades del Puente Lucas Díaz, hieren a Manfredo, lo apresan y los trasladan a la fortaleza de San Cristóbal. Una vez allí, los torturan y posteriormente los fusilan. Todos los cuerpos son entregado  sus familiares, menos el de Manfredo Casado Villar, cuyo paradero se desconoce 38 años después de su trágico final.

Al cumplirse 42 años del apresamiento y ejecución de Manfredo Casado Villar y su hermano Milcíades es de justicia reconocer el gran sacrificio que hizo esta familia por redimir el derecho de los excluidos a vivir dignamente. Razones y excusas habrán para no actuar, ni reivindicar su memoria, pero la senda trazada por los hermanos Casado Villar se enmarca en la línea del decoro y la dignidad.

La de Los Casado Villar, es una historia llena de heroísmo, coraje, rebeldía y sacrificio que algún día habrá que completar. Reivindicar su memoria y rescatar del olvido el accionar de aquellos titanes de las luchas campesinas en San José de Ocoa es un acto de justicia. Trabajar por la ubicación y recuperación de los resto del bravo guerrillero ocoeño es un deber y un compromiso al que no se puede renunciar.

San José de Ocoa tiene el mérito histórico de haber albergado en sus montañas a numerosos y valientes revolucionarios. También aportó su cuota a la causa liberadora del pueblo dominicano, tanto durante la independencia como en la guerra restauradora. Manfredo Casado Villar, representa a esa pléyade de luchadores revolucionarios para orgullo y satisfacción de sus compueblanos. Su pensamiento progresista y su origen humilde se combinan con la honestidad y el compromiso para hacer de este hombre un ser excepcional cuyo ejemplo es digno de imitar.

El sacrificio de la familia Casado Villar es inmenso y el pueblo dominicano y muy especialmente San José de Ocoa está en deuda con ellos. Sus descendientes y amigos tienen la obligación de contribuir al rescate de ese legado glorioso. Estos titanes de la dignidad marcaron su huella rebelde en las sendas de la esperanza.

Anhelar que se reivindique su memoria y que se concreten sus sueños libertarios hará que Manfredo y Milcíades se sientan orgullosos del pueblo que defendieron. Hay que colocar a los hombres en el sitial que la historia reserva para ellos. Manfredo Casado Villar cayó defendiendo el derecho del hombre a trabajar la tierra y a vivir con dignidad y libertad.

Combatió en la Guerra de Abril para exigir el retorno de la constitucionalidad y combatió contra el yanqui invasor en 1965. Organizó y lideró las luchas por el rescate y la dignidad del campesinado ocoeño. Combatió la dictadura balaguerista hasta su muerte. Si honrar honra, honremos con orgullo la memoria de Manfredo Casado Villar.

jueves, 5 de octubre de 2017

LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN LA ENCRUCIJADA: ¿PRIMARIAS ABIERTAS O CERRADAS?

“Hay que procurar celosamente la educación cívica y política que en nuestros días es particularmente necesaria... a fin de que todos los ciudadanos puedan desempeñar su misión en la vida de la comunidad política. Los que son, o pueden llegar a ser, capaces de ejercer un arte tan difícil, pero a la vez tan noble, cual es la política prepárense para ella  no rehúsen dedicarse a la misma dejando el propio interés y las ventajas materiales. Luchen contra la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo, sea de un hombre o de un partido, obren con integridad y prudencia, y conságrense al servicio de todos con sinceridad y rectitud, más aún, con amor y fortaleza política.” José Martí.

El sistema de partidos políticos de República Dominicana está en una encrucijada que pudiera marcar su punto de quiebre, dado el alto grado de atomización y clientelización al que se ha llegado. En medio de la crisis de confianza y la debilidad institucional que les afecta, le ha llegado como un torbellino de gases de efecto invernadero, la prueba de someterse a su propia legalidad. Se le está exigiendo desde todos los ámbitos de la sociedad que garanticen procesos eleccionarios internos democráticos, transparentes, participativos y garantista de los derechos de los miembros.

Las constantes tensiones, roces, críticas y reclamos no deben ni pueden ser ignorados por el liderazgo político y social. Por más de 20 años han tratado de producir una normativa específica que sirva de sustento al funcionamiento de los partidos políticos. Hasta el momento, no han podido consensuar dicho instrumento. De ahí, los cuestionamientos a estas instituciones que de momento, son las bases de los sistemas políticos y la debilitada institucionalidad democrática, ya que permiten renovar periódicamente los cuadros directivos de la sociedad.

No obstante, y vista esa importante función, las contradicciones entre las cúpulas partidarias ha impedido que se logre un marco normativo adecuado a los requerimientos. Actualmente, hay reclamos e inconformidad por parte sectores, sociales, económico y políticos propiamente dicho, por la constante violación, tanto de la normativa electoral, como de la normativa estatutaria por parte de quienes gestionan los partidos políticos. Eso debiera ser suficiente como para preocupar a quienes hacen de la política su modus vivendi. Es tiempo de reivindicar el derecho de los miembros de las organizaciones políticas, adoptando las primarias cerradas como vía para la selección de candidaturas.

Exponerse a procesos de escrutinio interno debiera ser una cuestión rutinaria para la membresía de cualquier organización, y muy especialmente de los partidos y agrupaciones políticas. No obstante, la falta de compromiso del liderazgo político, sumado a las debilidades de la institucionalidad del sistema político-electoral En esas condiciones elegir y ser elegido se ha convertido en una quimera. Es en ese ámbito donde mayores retos y escollos se aprecian. Es tiempo de que la normativa se corresponda con la práctica y la cultura política.

Para superar los rezagos del sistema político-electoral dominicano se debe trabajar en el reforzamiento y adecuación normativa tanto de la Junta Central Electoral, así como impulsar procesos de formación política dentro de las estructuras partidarias. Ciudadanizar la política, haciendo que la gente se empodere y vaya a la política a servir no ha servirse. El liderazgo político tiene la responsabilidad de servir de eje al desarrollo político, económico y social. De Ahí la pertinencia de esta reflexión.

En la canasta de opciones para elegir a los candidatos y candidatas que representen a los partidos en los procesos comiciales se asumen cuando menos, dos modalidades: una cerrada y la otra abierta. Ambas han sido probadas. La primera es garantista y la segunda populista. La Junta Central Electoral debe jugar su rol de ente regulador y de gestión del sistema política. Explicamos algunas particularidades sobre el particular.

Quienes objetan las primarias abiertas, la asocian a la debilidad del sistema de partidos para autogestionarse, preparar un padrón electoral, montar un proceso comicial que legitime y reivindique el respeto a elegir y ser elegido. La selección de candidaturas se convierte en una fuente generadora de conflictos que socaban las bases que sustentan las democracias. Esa modalidad es usada en varios países sin mayores tropiezos pero aquí, su éxito está por verse.

Respecto, a las primarias cerradas, es necesario aclarar, que obliga a los partidos a tener registro de su membresía asentado en un padrón propio reconocido y validado por la JCE. Los miembros de los partidos pueden ser: militantes, circulistas, burócratas y directivos. Estos tienen voz y voto en las asambleas partidarias, así como en otros espacios donde tenga incidencia la entidad política. Esto es propio de los partidos de cuadros o los de notables, aunque encajan bien en los partidos de masas si las reglas son claras.

Las condiciones antes mencionadas el derecho a elegir y ser elegido, así como el sentido de pertenencia. Asumen responsabilidades que dan forma y vida a la estructura partidaria. Se identifican con la ideología, la doctrina y la línea programática. Pagan cuotas y representan al partido en los espacios que se requiera. Su relación con el partido está definida y regulada por la normativa interna que rige a esas entidades, especialmente en los estatutos y los códigos de ética. De ahí la importancia de garantizarle sus derechos para poder exigir que cumplan sus deberes.

Los partidos políticos en República Dominicana, junto al sistema electoral, vienen tropezando legal y conceptualmente con la normativa vigente y eso ha condicionado el desarrollo político, entorpecido la modernización, retrasados los procesos  de institucionalización política. Esas debieran ser razones suficientes para buscar soluciones duraderas a las debilidades antes mencionadas. Un sistema de partidos robusto favorece la transformación del formalismo democrático en democracia funcional.

Aunque pareciera que el sistema pluripartidista con base constitucional es ventajoso y  garantiza la participación política pero la falta de reglas claras, sumado a las prácticas clientelistas y conductas paternalistas asociadas al mesianismo caudillezco que opera en el país neutraliza esa ventaja. Tanto la normativa electoral como los estatutos establecen las bases para que se den procesos eleccionarios, mínimamente legítimos, participativos y transparentes.

Independientemente de las modalidades y formalidades del sistema de partidos, se debe trabajar para montar sus procesos de elecciones internas asumiendo los siguientes parámetros: las primarias cerradas, con padrones propios auditados y validados; en días separados y supervisadas por la Junta Central Electoral. Es así como se generan compromisos en base al respeto de los derechos y deberes de membresía partidaria.

Ir a primarias cerradas, reduce las posibilidades de que los mercaderes de la política activen el mercado de compra y venta en que se han convertido los procesos eleccionarios en el país. De igual forma, impide que el sistema político se contamine con dineros provenientes de fuentes dudosas. Así mismo, se obliga a candidatos y candidatas a probar sus capacidades de liderazgos en el terreno. Eso evitaría también, que se impongan los favoritos de las cúpulas partidarias y por si fuera poco, se cualifica la democracia y se incentiva la alfabetización política.

Elegir y ser elegibles para cargos de elección popular, es un mandato constitucional. Esa es la base que debe preservarse en los partidos políticos si se quiere que funcionen como instituciones orientadas al bien común. ¿Qué sentido tiene militar en una organización política si los cargos electivos se escogen al margen de los derechos de los miembros? Quienes temen a las primarias cerradas debieran entender que la motivación para participar en un partido reside en la posibilidad de escalar en la organización, tanto a nivel interno como externo. ¿Cómo garantizar esos derechos y generar compromisos de sostenibilidad al partido? Puede haber otras modalidades de elección interna, pero las primarias cerradas constituyen la opción más realista, práctica, justa y transparente.

Los Partidos y Agrupaciones Políticas de República Dominicana deben reforzar sus estrategias y empujar hacia las primarias cerradas, reducir los costos y la extensión de las campañas electorales; así como fortalecer las estructuras partidarias, reforzar la cultura cívica. La cualificación de la dirigencia partidaria es otro compromiso facilita la gestión partidaria y la organización de certámenes electorales a la altura de las exigencias del Siglo XXI. Eso dinamiza la política, genera sentido de pertenencia, activa las emociones, motiva la participación de la gente y fortalece la cultura política.

La política no puede ser un negocio, un espacio perverso, una actividad negadora de derechos o una burda mercancía. Debe convertirse en una actividad que conquiste el interés de la gente que tiene vocación de servicio, compromiso social e interés por la superación de los problemas que mantienen al país en la línea del subdesarrollo. Un espacio para forjar los liderazgos que requiere la sociedad. Recordemos la sentencia del patricio Juan Pablo Duarte: “La Política no es una especulación; es la Ciencia más pura, y digna, después de la Filosofía de ocupar las inteligencias nobles”. He ahí la esencia de la Política.

Privilegiar la elección de gente comprometida con la ética, la doctrina y la ideología partidaria da una orientación a los procesos políticos. Es garantía para establecer la diferencia entre quienes apuestan por modelos socialistas, progresistas, liberales o conservadores. Esas propuestas llegan al electorado y diversifica las opciones. Permitir que simpatizantes y electores voten en los procesos internos de los partidos pone en riesgo la transparencia y legitimidad del proceso y lesiona seriamente el derecho reservado para la membresía del partido.

Los enfoques de políticas públicas y los énfasis en la implantación de estrategias de gobierno, junto al activo moral que debe exhibir cada persona, condiciona el éxito o el fracaso de la gestión política y eso se agrava si no se hace un proceso de elección interna legal, transparente, participativo y legítimo. Hay suficiente evidencia de conflictos generados en procesos internos mal gestionados, incluidas acciones violentas que cuestan vidas y minan la confianza de la gente en la política. Las funciones básicas de los partidos políticos tienen su base constitucional en el artículo 216 y la normativa complementaria debe anclarse en ese puerto.

Para lograr resultados positivos en política hay que privilegiar la escogencia las mejores personas que militan en los partidos y agrupaciones políticas; defender los derechos de los miembros, así como trabajar para la transformación de la cultura cívica y la mejora continua de la práctica política. Los esfuerzos del liderazgo deben ir en esa dirección. Propiciar espacios donde se ejerciten y se cultiven los liderazgos es clave para el desarrollo político y el fortalecimiento de la institucionalidad democrática. Las formas de elección internas deben servir de incentivo a la participación.

El sistema político dominicano, especialmente los partidos políticos tienen un gran desafío para satisfacer las expectativas, no solo de su militancia sino también de la población en general. Acosados por el clientelismo, el nepotismo y otros vicios que menguan la confianza de la gente en la política, el liderazgo, la democracia formal y las capacidades de los partidos para canalizar las demandas colectivas. Los procesos de primaria mueven intereses y sentimiento. Canalizar adecuadamente los flujos emocionales facilita el compromiso de la gente con la organización política. Garantizar derecho incentiva a la gente a organizarse, foguearse, y pulirse políticamente. Las primarias cerradas cumplen ese alto propósito.

Elevar la participación, generar confianza y compromiso son clave para la estabilidad y desarrollo de los partidos y organizaciones políticas. Deben servir de instrumentos para canalizar las demandas de la gente, así como de escuela de liderazgo. Instituir modalidades de elección interna es fundamental. Primarias cerradas bien auditadas. Las demás modalidades, marginan y lesionan los derechos de los miembros. Con Ley de Partidos o sin ella, las primarias cerradas constituyen la fórmula salvadora para el sistema de partidos en República Dominicana.

miércoles, 14 de junio de 2017

ANALOGÍA DE LA COLMENA APLICADA A LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.

"Cuando el orden se pervierte en la colmena, se violentan los procedimientos, se trastocan los roles y se corrompen los liderazgos, la vulnerabilidad ante las amenazas siembra el pánico y paraliza la producción;  las opciones de sobrevivencia son mínimas. Es ahí donde deben aparecer las acciones correctivas que reorienten, devuelvan la tranquilidad y garanticen la productividad".

La colmena es una estructura, jerárquica, orgánica y funcionalmente compleja y altamente productiva. Es una sociedad donde las funciones están claramente definida, diferenciadas y delimitadas pero eficientemente coordinada. Cada miembro tiene tareas que cumplir para transformar el néctar de las flores en miel y otros productos.

Reunidas en Asamblea General, las obreras deciden abordar el tema de la salud y productividad de la colmena. Para garantizar la participación, decidieron invitar a la reina y al zángano mayor en calidad de observadores. De entrada, empiezan por explicar las funciones de cada uno de los integrantes de la colmena, la salud, protección y la estrategia de gestión del hogar común.

Florinia, una obrera dedicada al cuidado de la colmena en función de soldado y quien tiene la misión de dirigir los debates, se queja de Parda quien coordina el equipo de vigilancia y selecciona los integrantes. Explica a la Asamblea, que en varias ocasiones ha pedido mayor cuidado en la selección de quienes desempeñan esa importante función.

Recuerda Florinia, que una ocasión se presentó una invasión de abejorros y que hubo dificultades para controlarlos por falta de coordinación. Eso duplicó el esfuerzo y costó la vida a un grupo de jóvenes abejas soldados. La respuesta de Pardenia siempre es la misma: todo está bien y acusa a Florinia de quejarse y no respetar su estilo de gestión y advierte que no cambiará su forma de dirigir su tropa.

Jaleana, la Reina Madre, pide un turno de privilegio para aclarar cuestiones vinculadas a la baja producción de huevos y atribuye al descuido en la protección de los mismos de las colonias de hormigas y avispones que con frecuencia atacan. Ese señalamiento de la reina alerta a las obreras porque las hormigas no solo van por huevos, sino también por la dulce miel, jalea, larvas y polen. En otras palabras, vienen por todo.

La Reina Madre recuerda que decenas de enfermedades atacan a la colmena y no pocas aves asumen a las abejas como su alimento preferido. De ahí que vigilar la salud de la colmena sea continua y permanente. Es necesario mantener abierto y funcionando los canales de comunicación y activadas las alertas para evitar sorpresas. Señala que la contaminación y los plaguicidas hacen estragos, debilitan y matan. Recomienda estar listas para moverse al menor atisbo de la presencias de esos agentes en el aire.

Evitar perversiones en el orden y dilapidación de recursos, entran en el menú de prioridades de la colmena. Se deben cuidar todos los detalles para garantizar la productividad y el desarrollo de la colmena. Estar alertas a los ruidos y a las amenazas potenciales y latentes solo se logran con un eficiente régimen ético y disciplinario donde cada miembro tenga claro el compromiso y sus funciones dentro y fuera de la colmena.

Cerinia, con fuerte zumbido de protesta advierte que la colmena ha perdido el orden y el sentido de unidad que le había caracterizado. Eso altera el clima laboral y está afectando la vida en la colmena. No se están tomando en cuenta las opiniones de las transportadoras y endulzadoras, sin cuyos esfuerzos no es posible sobrevivir. Tampoco se habla los “abejicidios” que efectúa el apicultor en cada castración. El zumbido, no es suficiente para resolver los problemas y se impone actuar rápidamente.

Agrega que el daño causado por parásitos como la barroa y otras trazas que diezman y empobrecen la colonia. La dejan casi en la ruina ¿Esos temas no importan en este debate? ¿Somos responsables por nuestros actos? ¿Quiénes están dispuestos a dejar su área de confort para apoyar la lucha contra el saqueo de miel, jalea y huevos? ¿Alguien está dispuesto a rendirse? Pide explicación y acciones correctivas.

Polinia, la traviesa y respondona de la colmena, rezonga y refunfuña por el ruido generado con la intervención de Cerinia. Se para en sus patas traseras y aletea con arrogancia; exige que se le permita expresar unas pinceladas sobre cuestiones que atañen a la Asamblea. Concedida la palabra dice Florinia. Con el permiso de su majestad, Gran Reina quiero decir que aquí se ha evidenciado una falta de autoridad que nos ha traído hasta aquí. Hemos cambiando de tronco, pero no de actitud y eso en poco ayuda.

Si su majestad, decide aumentar la cantidad de huevos que pone por días y las obreras aceleran el proceso de producción aumentaríamos la oferta y conjuntamente con eso el riesgo de ser saqueadas. Tenemos que producir, pero los zánganos deben controlar su consumo y los soldados estar pendiente de los saqueadores foráneos ¡Que cada uno asuma su rol y que los equipos den seguimiento al plan que aquí se apruebe! El orden, la planificación, la disciplina, el respeto y la tolerancia son principios que pueden guiar las acciones de aquí en adelante.

¡Toda la colmena y nuestra especie están amenazadas! Ya nada es igual, ha cambiado el clima, escasea el agua y las flores. La colmena aumenta exponencialmente y con ella las amenazas. Eso impone un cambio en la cultura de gestión y un ajuste en los estilos de liderazgo. 

La optimización de los recursos, las estrategias bien planteadas, el compromiso, el trabajo en equipo y la gestión adecuada de los apoyos ayudan pero no es suficiente. Se requiere se respeten los procedimientos y que se cumplan los procesos en los plazos establecidos. Hoy más que nunca, se impone el trabajo en equipo y el diálogo florido.

Florinia, sabía y prudente, recuerda el arduo trabajo de la polinización de las flores, sin cuya acción los alimentos, especialmente los de origen vegetal, desaparecen y miles de plantas desaparecerían. Algo la consuela, es que hasta hoy nadie, salvo ellas tienen la fórmula para hacer miel. No se contenta más se preocupa, porque ese secreto las compromete dado el variado uso del mágico néctar, que sirve de base a un sinnúmeros medicamentos.

Concluido, el debate sobre la protección, se acordó establecer una vigilancia panal por panal, asignado secciones y haciendo equipos. Florinia, recuerda que de las acciones de protección bien coordinación depende la salud, la producción y la existencia misma de la colmena. La ética y el compromiso son fundamentales, determinante e imprescindible para generar confianza y garantizar la seguridad de la colmena.

La Asamblea aprueba por mayoría las medidas adoptadas y se procede a juramentar los equipos de protectores y cuidadores de la colmena. Zanganio, el zángano en representación de la colonia de zánganos, dice que la falta de miel y el deterioro del cuidado de la colonia afectan su labor de fecundación y eso tiene efectos en la producción de huevos. Cerinia, inquieta e inquisidora, agita sus alas y pide la palabra.

Aplicando la analogía de la colmena a la Administración Pública y comparando el sistema jerarquizado de gestión puede afirmarse; que tal como en la colmena se deben cultivar prácticas gerenciales novedosas e inclusiva, estableciendo claridad de funciones y compromiso en cada ámbito.

La colmena requiere cuidado para mantenerse, cohesionada, sana y productiva. Eso requiere que el apicultor esté pendiente e informado de las amenazas que ponen en riesgo la disciplina, el orden y el clima organizacional. Debe controlar la presencia de los zánganos para evitar que se coman la producción y debiliten la colmena. Hay trazas y parásitos que pervierten los procesos en la administración pública tal y como sucede con la colmena.

Si se cuida la colmena de la sobrepoblación de zángano arruinan la producción, debilitan la colmena y se hace vulnerable a las trazas, lo que las condena a perecer. Así hay que limpiar constantemente a la administración pública de los zánganos que parasitan en su interior, estableciendo controles y ajustando constantemente los procedimientos para evitar perversiones en los procesos de gestión.

La corrupción es el equivalente a la barroa y la impunidad equivale a las trazas que pervierten y corroen los cimientos de la institucionalidad e impide el desarrollo de la cultura de transparencia. De ahí el valor de la analogía de la colmena y la administración pública. Una colmena sana es productiva y eficiente; una administración saneada, transparente e institucionalizada propicia la productividad cual colmena bien cuidada.

Reorientar la administración pública, haciendo que se reencuentre con los principios éticos y los valores morales e imponiendo la transparencia como cultura debe ser una enseñanza útil de esta fábula. Incorporar las prácticas de la colmena a la cultura gerencial, fomentar el respeto a la norma y el civismo. Que haya leyes, procesos o protocolos no garantiza mucho si la gente que los acciona no entiende su lugar en la organización.

Así, como la obrera es obrera y puede tener varias funciones en la colmena; el zángano es zángano y tiene pocas pero importantes responsabilidades; y es la reina es el centro de la colmena. Controla la membresía y mantiene la unidad y propicia la multiplicación; así deben estar claro los roles en cada nivel gerencial de las instituciones públicas, alineando siempre, misión, visión, valores y objetivos. Siempre orientados a los resultados y teniendo como centro de su accionar a la gente y sus necesidades.

En la gerencia pública, como en la colmena; la jerarquización, la disciplina, el compromiso ético, la gestión de relaciones y redes del poder, sumado al cuidado continuo de los controles evita la confusión de roles y facilita la coordinación y articulación de acciones que fortalecen los procesos de gestión. Escuchar a quienes tienen responsabilidades, apoyarle en la superación de los escollos es garantía de éxito y seguridad. Descuidar los detalles es exponerse a pervertir la colonia y corromper la administración pública. 

Honestidad, compromiso, disciplina, trabajo en equipo, coherencia, planificación, control y respeto a los procedimientos; así como el cumplimiento de procesos y protocolos darán el giro apropiado a la administración público como el celo del apicultor, sumado a la protección del ambiente y la eliminación de trazas robustecen la colmena y garantizan su productividad.

¡Aprendamos la lección de la colmena y apliquemos su lógica productiva a la administración pública y a la vida toda!

viernes, 5 de mayo de 2017

ESCUELA Y EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI.

"La escuela es el espacio idóneo para cultivar las emociones y  despertar la creatividad de la gente. La educación es vehículo para desarrollar las capacidades individuales y colectivas que requiere la gente para transformar su entorno y la sociedad". FDC/2017

El Siglo XX dejó unos modelos educativos que requieren profundas transformaciones para ser ajustado a los contextos y coyunturas que impone la dinámica social del Siglo XXI. Vimos una educación donde predominó el modelo tipo máquina de montaje heredado de la revolución industrial donde lo que importa es la producción en serie. Bajo ese esquema no se puede operar el Siglo XXI.

Hoy, esas lógicas instrumentalistas deben dar paso al mundo de las tecnologías de la información y la comunicación, ya que el conocimiento es el principal activo con que cuentan los pueblos. Ampliarlo y desarrollarlo implica una transformación de los espacios donde se cultiva y cambio radical en los fundamentos ideológicos que sustenta los modelos educativos.

A esto se suma, un cambio en los enfoques de enseñanza, así como en los métodos que se asumen. Transformar la escuela es urgente, necesario, sabio y productivo. Entrar con éxito al mundo del saber, no solo requiere una nueva escuela sino también a nuevos gestores, y sobre todo, docentes convencidos y comprometido con la transformación de la educación desde donde le toque accionar.

Analizar el rol de los actores que intervienen en los procesos educativos, caracterizar y redefinir sus funciones, partiendo de las necesidades del educando es fundamental. Insistir en remendar modelos disfuncionales, deficientes y obsoletos es una pérdida de tiempo y un dispendio de recursos que impacta negativamente en la calidad de los aprendizajes.

El estudiantado debe encontrar en la escuela suficiente motivación y la confianza necesaria para explayar sus capacidades y habilidades creativas, así como los apoyos que generen esperanza, compromisos y empatía. Los modelos educativos rígidos de la escuela tradicional entorpecen los procesos de cambios y se transforman en problemas cuando debieran ser soluciones. Eso obliga, a gestores, beneficiarios y prestadores a estructurar estrategias que propicien y potencien los cambios.

A continuación se enumeran algunas dimensiones que pueden sustentar las tendencias de las dinámicas de cambio en la escuela y facilitar la comprensión del Enfoque Crítico-Reflexivo esbozado y expresado en dimensiones estratégicas: Dimensión Docente, Dimensión Creativa, Dimensión Comunitaria, Dimensión Cultural, Dimensión Científica, Dimensión Crítica o Valorativa y la Dimensión Participativa.

Una vez analizadas las dimensiones y establecido el rol de cada una en la transformación de la educación y vistas las diversas formas de aprender; hay que remover la coraza de los enfoques que se asumen para orientar el aprendizaje y despertar las emociones del alumnado. Visto éstos, se pasa a la adopción que mejor se ajuste a cada contexto y coyuntura.

Es sabido que tanto el ambiente como el entorno familiar inciden en la calidad de los aprendizajes, y que, conjuntamente con la cultura, transversaliza el proceso formativo e impacta directamente tanto a docentes como a educandos. Los cambios graduales y los ajustes coyunturales sin modificar las actitudes, conductas y aptitudes de los involucrados en los procesos de trasformación de la escuela y la educación.

El abordaje de la problemática educativa y la transformación de la escuela, no solo es compleja, sino también exigente. Hay quienes apuestan a la transformación curricular y normativa; otros centran sus esperanzas en la extensión y diversificación de los horarios. El compromiso y capacidad docentes para mejorar la calidad de la educación es una alternativa privilegiada; una cantidad considerable, asume la transformación de escuela como prioridad. Algunos escogen la modernización e incorporación de tecnologías junto a a la reforma gerencial como vías para lograr el objetivo. Unos y otros olvidan o marginan la razón principal de la acción educativa: el estudiante.

Es precisamente el estudiante, quien desde la familia, trae las necesidades que deben ser satisfechas por la escuela. Esta debe apoyarse en la familia para garantizar que alumnos y docentes encuentren un espacio adecuado para cultivar los saberes y cosechar los aprendizajes que le permitan desenvolverse en una sociedad altamente competitiva, exigente y compleja.

He aquí, donde el potencial creativo de los involucrados deben expresarse, complementarse y articularse, tomando el aula como centro para mover la acción creativa. Tanto los estudiantes, familia, docentes como autoridades deben entender sus roles en la sociedad de la información y el conocimiento.

¿Dónde poner los énfasis? ¿Modernizar y reformar? ¿Transformar los métodos de evaluación? ¿Cambiar los enfoques filosóficos que sustentan el modelo educativo? ¿Promover la creatividad y el diálogo entre docentes y alumnos? ¿Estandarizar o individualizar los instrumentos de evaluación? ¿Asumir un enfoque crítico-reflexivo? ¿Incorporar a la familia al proceso de transformación de la escuela? ¿Generar dinámicas de intercambio de saberes desde la comunidad? ¿Generar los cambios en el aula, en la comunidad o en la escuela? ¿Aumentar y flexibilizar los horarios? ¿Todo a la vez? ¡Muchas preguntas y diversas respuestas!

Generar una dinámica de cambio en la escuela y en la educación del siglo XXI es una cuestión ética que de no asumirse con el rigor que exigen las circunstancias actuales, alejan a los pueblos de las posibilidades de desarrollo de su gente ¿Cómo enfrenta la escuela ese reto? ¿Tiene capacidad para cumplir con esa alta misión?

La escuela no puede ser un centro de reciclaje de saberes obsoletos. Debe ser un espacio donde impere la creatividad, la tolerancia, la diversidad, la innovación y la flexibilidad. El aula debe superar la colectivización y prestar más atención a las individualidades ¿Qué necesita un estudiante del Siglo XXI para ser exitoso? Respuestas habrán y la escuela debe proveerlas.

Ser conscientes de que hay escuelas que son centros de adoctrinamiento, otras que operan como centros de reciclaje y que no pocas fungen como centros de tortura es importante pero trabajar para superar esas debilidades es lo que marcará la diferencia. Hacer coincidir las intenciones de transformación y articular las estrategias que movilicen las fuerzas creativas de quienes operan los sistemas educativos.

La escuela del Siglo XXI debe ofrecer una educación coherente con las necesidades del país y las aspiraciones del estudiantado. No solo se trata de aprender a pensar críticamente, sino también de aprehender conocimientos y desarrollar capacidades. En esa relación es clave la interacción familia-docente-educando-entorno para hacer del aula un espacio creativo, interesante y dinámico.

Romper con los mitos y los dogmas basados en la supuestos de autoridad académica del docente e ir tras los sueños e intereses del alumno despertando y animando sus emociones accionando sobre la neuroeducación. Al final de la jornada, es el alumno quien vive de lo que aprende, no el maestro, docente o facilitador. La función es distinta pero el objetivo es el mismo: que la gente aprenda y desaprenda continuamente.

Entrar en esa dinámica es responsabilidad, no solo de quienes dirigen, sino también de quienes diseñan las políticas educativas y definen los enfoques filosóficos que se asumen. Unos adoptarán el enfoque constructivista y sociocultural. Hay que ir más allá, es recomendable innovar, asumiendo o combinando nuevos enfoques.

El enfoque crítico-reflexivo es una propuesta que parte del alumno y sus necesidades, e involucra a toda la comunidad educativa. Se caracteriza por abrir un abanico de opciones para abordar una realidad, tanto desde la perspectiva docente como del educando. Genera entusiasmo, curiosidad y mueve la acción creativa. Esa particularidad facilita el aprendizaje y enriquece los saberes.

Lograr resultados distintos implica cambios significativos en las formas de gestionar el aula, la escuela y la educación. Combinar el pensamiento crítico con técnicas reflexivas que ayuden a pensar y repensar, seguramente conducirá a generar aprendizajes que superen los estándares actuales.

Las tecnologías de la información y la comunicación son un vehículo excelente para remover el moho de los rieles del viejo modelo educativo. Es una apuesta ambiciosa que requiere una combinación de estrategias y sea cual sea el enfoque debe priorizar la creatividad del alumno y privilegiar la participación tanto de la familia como de la comunidad en los procesos de gestión de cambios.

No es una apuesta alejada de la gestión de las emociones y de los egos personales. Hay que reconocer el problema y las causas que lo generar para poder establecer las correcciones que procedan. El modelo educativo es un instrumento de desarrollo que debe ser asumido y operado estratégicamente para el desarrollo nacional.

Voltear la cara y ser indiferente no es opción. Crear un ambiente de cambios continuos y de una nueva dinámica de inclusión e involucramiento del estudiantado en la solución de los problemas de la escuela es una apuesta ganar-ganar. Es una especie de pasantía donde el estudiante aprende haciendo y en ese hacer ejercita sus saberes y vivencias.

Por ahí deben orientarse los procesos de transformación que requiere la escuela dominicana. Generar sinergias entre la familia educativa y promover espacios abiertos de reflexión sobre la problemática que afectan la escuela es clave. Las experiencias adquiridas en prácticas similares puede servir de punto de partida ¿Qué escuela queremos y qué hacemos para lograrla? He ahí el reto para quienes aspiran a una escuela dinámica, creativa, abierta, democrática y participativa.

miércoles, 22 de marzo de 2017

ELECCIONES EN LA FED: IMPORTANCIA Y PERSPECTIVAS.

“Me gustan los estudiantes. Porque levantan el pecho. Cuando le dicen harina. Sabiéndose que es afrecho”. Violeta Parra.

La Federación de Estudiantes Dominicanos, FED, fundada en 1961 tras el fervor democrático que se inició con el ajusticiamiento del sátrapa Rafael Leónidas Trujillo ha sido una trinchera de lucha revolucionario, un espacio de socialización ideológica y una escuela activa de liderazgo. Entidad cuya esencia es defender los intereses del estudiantado y el derecho a la educación pública de calidad y con equidad para toda la población.

La FED, sostenidas en las asociaciones pueblos y de carrera que accionan en la Universidad Autónoma de Santo Domingo tiene su propio sistema de gestión, así como su estructura organizativa, sistema de gestión, elección  basada en un régimen estatutario donde se establecen las responsabilidades de cada una de las estructurase que la integran. Es un ente llamado a funcionar de forma independiente pero articulado a la misión de la UASD.

Anclada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, pero llamada a representar los intereses del estudiantado universitario dominicano ha estado presente en diversos escenarios de lucha política y social. Recordar las batallas contra El Triunvirato y Los 12 Años de Balaguer hace temblar de orgullo a quienes armados de coraje desafiaron la bestialidad del neotrujillismo y el imperialismo yanqui.

Otras veces se le ha visto luchar por los derechos humanos, la democratización de la educación; otras reclamar mayor presupuesto para la educación pública, especialmente a la educación superior pública. En cada escenario de lucha confluyen diversas fuerzas y orientaciones políticas. Luchas encarnizadas contra la represión, la intolerancia política y la solidad internacional son solo muestra del quehacer de la FED.

Unas veces se impone la ideología revolucionaria y progresista, gestora de cambios y transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales, que marcan las pautas de las luchas juveniles y estudiantiles. Orientar y servir de canal para la rebeldía de la juventud estudiosa es una responsabilidad a la que la FED debe dedicar fuerzas y recursos.

En ocasiones, se sienten los vientos privatizadores que atizan las políticas neoliberales y se entra en una fase de conformismo conservador, donde prima la ideología de fuerzas liberales con tendencia conservadoras que entran en contradicción abierta con las expectativas de gente que exige espacio para extender sus alas y volar libremente por el mundo del aprendizaje liberador.

La amplia historia de lucha de la Federación de Estudiantes Dominicanos, FED es larga y su legado indiscutible. No han podido destruirla aunque intentos no han faltado. Hay momentos en que parece que las fuerzas opuestas imponen su lógica pero ahí vienen las respuestas, decididas y contundentes de la masa estudiantil.

Recordar a líderes estudiantiles como Sagrario Ercida Díaz, Amín Abel Hasbún, Flavio Suero, Nicolás Valerio por solo citar una muestra deja claro el compromiso de la FED con la defensa de la educación, la democracia y la solidaridad. La UASD es el centro de mayor tradición de lucha social y política por la defensa de los derechos fundamentales, de la educación pública democrática y de calidad para los hijos e hijas de quienes escogen a La Primada de América para cultivar sus saberes.

“Me gustan los estudiantes. Porque son la levadura. Del pan que saldrá del horno.  Con toda su sabrosura”. Violeta Parra.

A pesar de su importancia, el liderazgo estudiantil ha ido perdiendo espacio en toda la sociedad y la FED no es la excepción. La partidocracia y la politiquería han hecho estragos notorios y preocupantes que deben ser revertidos. Eso ha hecho que la representación estudiantil en los espacio de cogobierno en la UASD, bajara de un 33% a un 5% y no ha faltado quien ha propuesto eliminarla. Eso es gravísimo, sobre todo en una academia que promueve la participación y fomenta la democracia.

Cada elección de las representaciones estudiantiles y de la Federación de Estudiantes trae consigo una serie de propuestas que retratan los retos y desafíos del gremio estudiantil, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y de la educación pública superior. Esas necesidades, articuladas en un discurso académico-político genera expectativas en la familia estudiantil que pone en manos de la sus compañeros la responsabilidad de su representación y el trabajo de velar por sus intereses.

La Comisión Central Electoral de la Universidad Autónoma de Santo Domingo es la responsable de guiar el proceso electoral de la FED. Eso coloca en manos de la academia la conducción de un complejo proceso que desarrolla tanto en la sede como en los recintos, centros y sub-centros. Eso da garantía y seguridad a quienes se postulan a los diversos cargos y niveles.

Esta vez se escogerán además de la Directiva de la FED, a los delegados de los Consejos Técnicos de Facultades así como los miembros al Consejo Universitario. Todo el proceso se rige por el Reglamento Electoral y es supervisado por la Comisión Central Electoral que es el organismo que gestiona el proceso.

Es un ejercicio político de alto interés cívico, donde se ponen a prueba las capacidades de conformación de agenda, diseño de programa y oferta política, compromiso ético, negociación programática, gestión de procesos eleccionarios, articulación de campañas electorales y tolerancia del liderazgo estudiantil. Es una oportunidad para ejercer los derechos a elegir y ser elegido en un ámbito típicamente estudiantil.

En los últimos años, hubo momentos donde la institucionalidad de la Federación de Estudiantes Dominicana quedó afectada por el retraso en la celebración de elecciones y por prácticas reñidas con las normas que rigen tanto a la UASD como a la FED. Esa situación obliga a retomar el compromiso ética para aumentar la legitimación del combativo gremio estudiantil.

Trabajar para superar cualquier escollo que impida el aprovechamiento de este importante espacio es responsabilidad de toda la familia estudiantil, bajo el ojo del profesorado uasdiano. No es cualquier cosa, es un instrumento de cambio donde se ejercitan las ideas y los liderazgos de los futuros profesionales. Es un privilegio de la UASD y una conquista de la juventud en luchas que costó vidas, sangre y sacrificio.

Hoy más que nunca se requiere de un movimiento estudiantil robusto que oriente a la juventud y canalice las energías de una juventud ávida de conocimiento que reclama respeto y exige comprensión. Se joven es una etapa de efervescencia emocional y de búsqueda de respuestas a una infinidad de situaciones, donde cuentan mucho los espacios abiertos de ejercicio cívico y político.

Es en ese contexto, donde la Universidad Autónoma de Santo Domingo, aporta y la Federación de Estudiantes Dominicanos pone su parte. De ahí la importancia de hacer del actual proceso electoral una oportunidad para relanzar el movimiento estudiantil y fortalecer a la FED como espacio de ejercicio democrático para el cultivo de los liderazgos que requiere la sociedad del Siglo XXI.

Los discursos y consignas deben orientarse a la superación de los problemas que afecta al gremio estudiantil, colocando al estudiantado y a la UASD por encima de caprichos e intereses partidarios. La Federación de Estudiantes Dominicano debe retomar las sendas del compromiso ético y es responsabilidad de quienes salgan electos preservarla y desarrollarla. Es un espacio de participación democrática que debe ser cuidado.