miércoles, 17 de marzo de 2010

RECORDANDO A ORLANDO.

"Soy hombre nada de lo que es humano me es indiferente". Terencio.

Aquella tarde del 17 de marzo de 1975, cuando el crepúsculo entregaba el día, Orlando Martínez Howley avanzaba hacia su muerte. Una celada había sido tendida por las fuerzas del balaguerato que no soportaba el poder de fuego exhibido por este insigne patriota. Cuando transitaba en su auto por la avenida José Contreras, frente a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde el periodista forjó su perfil e hizo sus votos de compromiso con la justicia social, la honestidad y el ejercicio ético del periodismo sonaron los disparos.

Calló herido para morir luego ante el asombro de la sociedad que le vio crecer como hombre y como profesional. Esa sociedad a cuya transformación e institucionalización Orlando consagró su vida ¿Cómo olvidar el valor de aquel adalid del periodismo dominicano? ¿Dónde encontrar un ejemplar de esta estirpe? ¿De qué estaba hecho ese muchacho? ¿Por qué molestaban tanto sus escritos? Lo eliminaron físicamente, pero su legado, sus ideas, su ejemplo y sus principios siguen viviendo en la memoria de quienes transitan el camino que él construyó.

Cuánta falta hace hoy su pluma justiciera siempre lista para descubrir las complicidades de las cúpulas corruptas que han controlado y controlan la dirección del Estado. Hoy a 35 años de su partida el pueblo dominicano en general y el periodismo honesto hacen de su ejemplo una bandera para continuar su lucha por construir la sociedad que Orlando soñó. Integridad ética, dignidad, honestidad, entereza y compromiso eran sus divisas.

Cómo olvidar su lucha contra las mineras, "los 3 vampiros”, Falconbridge, Alcoa y la Gulf and Western. Hoy que un monstruo insaciable hace grandes daños a la ecología y a la conciencia nacional con la complicidad de sectores poderosos. Ahora que la Barrick Gold se impone, utilizando cualquier método para lograr sus perversos objetivos. Esta empresa mediante un contrato cuestionado, que violenta aspectos constitucionales y derechos fundamentales del pueblo ha logrado iniciar el saqueo de las entrañas de nuestro subsuelo.

Aunque parte de sus asesinos están "presos", cumpliendo condenas, el dolor y la impotencia nos agobian cuando recordamos la famosa página en blanco, inserta en el libro "Memorias de un Cortesano en la Era de Trujillo", escrito por el Dr. Joaquín Balaguer, quien como presidente de la República impulsó y propició siempre la violencia de Estado. Esas fueron las aberraciones que enfrentó y combatió el bizarro periodista hasta el último aliento.

El despotismo ilustrado balaguerista se encargó de acallarlo, arrancándole la vida. Sólo así lo doblegaron. Su entereza insobornable e incorruptible no dejaba margen a los gendarmes del régimen. Eliminarlo físicamente era la salida que los esbirros entrenados en el perverso arte de matar a mansalva y de torturar a los que optan por enfrentarlos sin reparos. Orlando era uno de esos hombres que no escatimaba esfuerzos ni medía riesgos para denunciar las injusticias, la corrupción, la complicidad general, la connivencia, el soborno y cohecho en cualquier estamento de la sociedad. Por eso lo eliminan.

Hoy su ejemplo surge como un emblema ético para el periodismo nacional. Un referente obligado para los nóveles comunicadores. Conocer su herencia plasmada en sus escritos, especialmente en su columna "Microscopio" es la mejor forma de recordarlo. Ahí está su invaluable aporte a las luchas sociales del pueblo dominicano.

Periodista y militante revolucionario, digno representante del periodismo comprometido con las mejores causas. Consagrado ciudadano, hijo ejemplar, compañero, amigo, militante revolucionario comprometido. Vocero de su conciencia, de quienes no tienen voz o coraje para expresar lo piensan.

Como sentenció el insigne patriota cubano José Martí, honrar honra; honremos, reverenciemos e imitemos a Orlando Martínez Howley coloso e insignia del periodismo dominicano. Mártir de la libertad de expresión, las luchas revolucionarias y la solidaridad internacional. Un monumento a su memoria.

39 años después y sus ideas resplandecen para iluminar el sinuoso sendero del trabajo periodístico. Se anteponen a la oscuridad que promueven los sectores que planearon y ejecutaron su asesinato. Las ideas progresistas y revolucionarias que defendió con fervor patriótico han florecido en el continente, aunque en el país falta un largo camino por recorrer. Su sacrificio no fue, no ha sido ni será en vano.

El puño justiciero del pueblo se levanta para acusar a quienes con su indiferencia pretenden borrar la memoria de los caídos defendiendo la noble causa de la liberación nacional. Orlando se une a quienes con su ejemplo guiarán al pueblo hacia la consumación del ideal libertario, aquellos hombres y mujeres que han dejado un valioso legado heroico de luchas al servicio de los mejores intereses del país y del mundo.

Loor a la memoria de quien supo defender con su sangre lo que pensaba, lo que decía y lo que escribió. Continuar orientando a la ciudadanía en la defensa de sus intereses, sus derechos y sus principios es parte del compromiso a renovar hoy al recordar la muerte física del íntegro periodista.

¡Otro país es posible! ¡Por Orlando siempre, por siempre y para siempre!

jueves, 4 de marzo de 2010

UNA DEMOCRACIA CARA Y DEFICIENTE.

"El político se convierte en estadista, cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones". W. Churchil.
El presente trabajo está basado en la división político-administrativa del país que consta de un Distrito Nacional, 31 Provincia, 154 Municipios y 229 Distrito Municipales, partiendo de los datos del VIII Censo Nacional de Población y Viviendas realizado por la Oficina Nacional de Estadística, (ONE), en el 2002.
Hay una Ley que modifica la 176-07 y que altera distribución de las regidurías pero que no se refleja en este trabajo, por lo que la cantidad de regidores/as y sus suplentes se puede incrementar. La Constitución de la República agrega las Regiones como unidades básicas para la articulación y planificación de las políticas públicas en el territorio nacional.

La atomización de la división política ha incrementado la cantidad de representantes electos, tanto en nivel municipal como en el congresual. Ese aumento se convierte en una pesada carga para el Estado que afecta considerablemente el erario.

El artículo 81 de la Constitución de la República establece en 178 el número de miembros para la Cámara Baja . Estos cargos se elegirían en proporción al número de habitantes de cada provincia y nunca pueden ser menos de dos. Se incluyen la elección de 7 diputad@s en representación de la comunidad dominicana en el exterior y cinco por acumulación de votos. Así tendríamos 190 representantes en la Cámara de Diputados. También se elegirán 20 representantes y sus suplentes para el Parlamento Centroamericano.

La Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios dispone en su artículo 81 la elección de directores y sus vocales en los Distrititos Municipales. Se incluye un nuevo tipo de cargo de elección popular con funciones casi equivalentes al del Alcalde Municipal . Si a estos sumamos la cantidad de regidores/as y sus suplentes, de alcaldes o alcaldesas con sus respectivas vicealcaldías, estamos ante un incremento significativo del costo de la democracia político-electoral en el país.

La sumatoria de los integrantes del Senado y la Cámara de Diputados eleva a 221 los integrantes del Congreso Nacional. Siempre se ha cuestionado los privilegios y otros vicios que le afectan, así como de la ineficiencia y la falta de transparencia con que se maneja ese importante Poder del Estado.

Los congresistas dominicanos tienen la responsabilidad de legislar a favor de la sociedad y no de grupos de intereses particulares como sucede en muchos casos. El elevado costo de la democracia electoral debe ser compensado con acciones convincentes de apego a la Constitución de la República, a las normativas complementarias, a los principios éticos y a los valores morales . Sus resultados deben corresponderse con las expectativas de desarrollo de la sociedad.

Hay que impulsar la eliminación de las irritantes prácticas clientelares que se promueven desde el Congreso Nacional, a través del impopular Fondo Social, conocido popularmente como "Barrilito". Los congresistas disponen además de fundaciones privilegiadas y el disfrute de un sistema poco transparente de exoneraciones para la importación de vehículos de lujo, uno cada dos años. Estas prácticas son ajenas a las funciones del Congreso Nacional que están claramente establecidas en la Constitución de la Repúblcia. Los costos por legislador que paga el país no se corresponden con el trabajo de los congresistas.

Se trata sin duda de una modalidad que de no estar acompañada por un contrapeso ciudadano, distorsionaría los esfuerzos de fortalecimiento institucional de los gobiernos y la gestión local. Los partiditos y agrupaciones políticas tienen una gran responsabilidad para aprovechar al máximo el privilegio de elegir a los suplentes y los directores de Distritos Municipales. A la ciudadanía le corresponde vigilar para que sus representantes dispongan de las cualidades que les permitan ejercer con decoro el poder que se le otorga.

El flagelo clientelista abarca también, a los gobiernos locales, tanto al Concejo de Regidores como a las Alcaldías y direcciones de juntas municipales. Las excepciones son escasas. De ahí la falta de crédibilidad en las instituciones políticas. Este constituye uno de los principales retos para mejorar la calidad de la democracia dominicana.

A las cuestiones anteriores se suma la necesidad de revisar de la Macroestructura del Estado para adecuarla a la nueva propuesta institucional que plantea la Constitución de la República y la normativa adjetiva, tomando en cuenta los lineamientos de la Estrategias Nacional de Desarrollo . Este es uno de los grandes desafíos para el proceso de institucionalización de la democracia dominicana y el afianzamiento del Estado Democrático de Derecho.

El manejo clientelista de la Administración Pública impide su modernización y desarrollo, impactando en la calidad de los servicios que recibe la población, así como el precio que se paga por los mismo. El costo de la burocracia y el desorden administrativo afecta seriamente a todo la estructura del Estado. Cientos de Viceministerios sin soporte insitucional, decenas de funcionarios con rango de Ministros, etcétera.

Hay que esperar que la democracia político-electoral se fundamente sobre un compromiso ético que sirva de soporte al proceso de construcción de una cultura cívica democrática. De no lograrse estos propósitos la relación costo beneficio profundizaría la ya menguada crisis de confianza en la clase política y en las instituciones públicas.

Los perfiles de las candidaturas deben cumplir con las exigencias y aspiraciones de los electores. Dentro de los rasgos predominantes que se deben poseer para aspirar a cualquier cargo electivo están el compromiso social y la vocación de servicio fundamentados en sólidos principios éticos, asociados a una práctica política demostrada.

Realizar una buena gestión es imposible cuando se desconocen los fundamentos que la sustentan y se carece de principios, valores, responsabilidad y compromiso. La alfabetización política de la ciudadanía contribuiría a este propósito. En la sociedad se desarrollan los liderazgos que luego entran a la actividad política y terminan dirigiendo los destinos del país.

Los países en vía de desarrollo ensayos de modalidades que tienen que ser evaluadas para verificar su eficiencia y pertinencia. De no contribuir a mejorar la calidad de política e incidir en el fortalecimiento de la cultura política democrática habría que pensar en alivianar la carga que implica para el Estado los cargos de elección popular.

El costo de la democracia debe corresponderse con resultados positivos, obtenidos mediante un proceso de socialización de las soluciones planteadas a las necesidades de desarrollo de la sociedad y a las expectativas de la gente. La democracia dominicana es cara y poco eficiente. Para cambiarla se requiere el concurso de los actores sociales y políticos que inciden en la vida política.

Reforzar la capacidad del contrapeso social de la democracia es una cuestión indispensable para avanzar. El desinterés en las cuestiones políticas no ayuda a construir ciudadanía ni permite el fortalecimiento e institucionalización de la democracia. Ciudadanizar la política sería un antídoto a los vicios que afectan al el sistema político, a la democracia, a los poderes del Estado y a la sociedad en sentido general.

Fabián Díaz Casado.
30 de Diciembre de 2009.
Distrito Nacional, Santo Domingo, República Dominicana.

viernes, 26 de febrero de 2010

TRUJILLISMO O NEOTRUJILLISMO.

El crimen no prescribe ni queda jamás impune". Juan Pablo Duarte. 

Las airadas protestas por la puesta en circulación del libro «Trujillo, mi Padre», escrito por "Angelita Trujillo", hija privilegiada del déspota, son muestras claras del rechazo a cualquier intento por atropellar la memoria histórica del pueblo dominicano.

Heridos en su dignidad por las ideas centrales de la obra y por las pretensiones de sectores oscuros de promover el trujillismo a pesar de la existencia de una ley que lo prohíbe se plantaron y rechazaron con valentía esa afrenta a la memoria de los mártires de la ignominiosa tiranía.

La Ley 58-80 de 1962 establece claramente que "Toda persona que alabe o exalte a los Trujillo o su régimen tiránico, en alta voz, o por medio de gritos, discursos, escritos públicos o epistolares, dibujos, impresos, grabados, pinturas o emblemas se considerará y juzgará como autor de delito contra la paz y la seguridad publicas y será castigada con prisión de diez días a un año o multa de diez a quinientos pesos or0 o con ambas penas a la vez", (artículo 1). 

Independientemente de los postulados constitucionales y los convenios sobre derechos humanos esta Ley sigue vigente, no ha sido derogada. Tampoco han sido investigado y sancionados los crímenes de la oprobiosa tiranía. Pero hasta el sentido común indica que en vez de venir a enaltecer el régimen deben ser requeridos para que rindan cuentas al pueblo dominicano por los abusos y atropellos que cometió la tiranía.

Un régimen instaurado sobre la sangre y el dolor de los quisqueyanos, sobre montones de cadáveres magullados por las torturas de los esbirros y el propio tirano. Un régimen impuesto a base de terror, represión, miedo y manipulación. Cualquier calificativo por fuerte que parezca queda corto ante las atrocidades cometidas por las huestes truijillistas. Así que para ellos no debe habar perdón en la sociedad dominicana y quienes pretendan reivindicar el oprobio padecido por los dominicanos, disfrazando el tigre con piel de oveja, se expone a correr la misma suerte.

Los huérfanos/as de la dictadura aún esperan que la sociedad dominicana del Siglo XXI no permita ningún halago o enaltecimiento a quienes se empeñan en maquillar y revivir aquella oprobiosa época. Ya han logrado suficiente asegurándose la impunidad, gracias a la complicidad de los sectores que se empeñan en rescatarlo y a la cobardía de quienes han podido pedir cuentas y no lo han hecho.

Como bien ha señalado el historiador Roberto Cassá: "Bajo el trujillato la mínima disidencia conllevaba muerte, tortura o exilio. El hecho de que todavía tengamos que afrontar este debate tiene una causa: Tras el ajusticiamiento del tirano no hubo una drástica solución de continuidad y no se ajustaron cuentas con los criminales materiales e intelectuales".

Ojalá que este libro no encuentre eco en la sociedad dominicana para no convertir en dinero limpio los planteamientos enaltecedores de Trujillo, que naturalmente hace su hija quien disfrutó a sus anchas del régimen que encabezó su familia en país. De todos modos, el libro circula porque hubo quienes se dispusieron a eliminar las trabas que impuso desde sus inicios la férrea tiranía. Los autores disfrutan de la libertad que le negaron al pueblo dominicano por mas de 30 años. 

La memoria y los recuerdos de las atrocidades de la tiranía son tan grandes que aún hoy provocan rabia e impotencia entre quienes padecieron la sanguinaria "Era de Los Trujillo". El Siglo XXI es y debe ser de luz y esperanza no de tinieblas y nubarrones. Es tiempo de superar el pasado sin olvidar sus lecciones dolorosas. Superar el neotrujillismo es un deber moral de los herederos de Luperón, Constanza, Maimón y Estero Hondo. Es una obligación rechazar cualquier intento de revivir la memoria del trujillato apostando a la desmemoria del pueblo.

Hoy transcurrido 49 años del descabezamiento del régimen oprobioso quedan heridas por curar y cuentas por cobrar a quienes le sirvieron de soporte e instrumento ideológico a la maquinaria represiva del trujillato. Esa deuda pendiente es difícil de cobrar pero el pueblo ya los juzgó y la sentencia es y será siempre.

 ¡Nunca, nunca más! 

martes, 16 de febrero de 2010

CAAMAÑO y CARACOLES.

"La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio". J. Martí.

Hoy se cumplen 41 años de la caída en combate y el posterior fusilamiento del expresidente de la República, coronel Francisco Alberto Caamaño. Su entrega, compromiso y gallardía se imponen al preludio del olvido. Acompañado de por tan sólo nuevo combatientes desafió a la poderosa dictadura balaguerista.

Físicamente se ha ido pero la grandeza de su ejemplo se agiganta con el paso del tiempo. Su dedo acusador señala a quienes pusilánimes prefirieron negar su presencia, antes que asumir con responsabilidad la presencia de Caamaño al frente de la expedición de Playa Caracoles.

Caracoles es una muestra del elevado sentido de compromiso del grupo que comandó el héroe que en abril de 1965 encabezó la lucha contra los enemigos de la democracia. Defendió con arrojo la soberanía nacional cuando el 28 de abril,los marines yanqui se apoderaron del control de las huestes golpistas y sembraron el terror en las calles de Santo Domingo.

Loor al héroe de abril de 1965 y mártir de febrero de 1973. Reverencia y respeto para la memoria de sus compañeros de Expedición. Los hombres de febrero en Caracoles trillan con decoro los escarpados caminos de la historia. Ellos la escribieron con el rojo de su sangre generosa en aras de la libertad de su pueblo.

Recordémosle con la canción compuesta por Ramón Leonardo que se ha hecho un hinmo al coronel y expresidente de la República Dominicana, quien fiel a sus principios cayó defendiendo el honor nacinal y la justicia social.

Caramba caramba
Francisco Alberto, caramba
Mi comandante te hiciste
Te hiciste el muerto en la sierra
Se lo creyeron, ¡qué bueno!
Francisco Alberto, ¡caramba!

Ellos contaron el cuento
Francisco Alberto
Y ellos no lo creyeron
Que tú te has ido, no es cierto
Tú estas viviendo en el pueblo
Francisco Alberto ¡caramba!

Te sembraste en las montañas
Francisco Alberto, ¡me alegro!
Y engañaste a los de arriba
Los generales y el miedo
Francisco Alberto, ¡me alegro!
Francisco Alberto, ¡caramba!

Media isla
En la zozobra del luto y de la sangre
Media isla
Y la presencia centenaria de los yanquis
Media isla
Media isla bañada de febrero en Caracoles

Francisco Alberto, Peña Jáquez, Galán
Claudio, Pérez Vargas, Hamlet, Payero Ulloa
Holguín Marte y Lalane

Dijeron que estabas muerto
Francisco Alberto, ¡caramba!
Y que en un sitio ignorado
Enterraron tu fusil
Francisco Alberto, y tu cuerpo
Francisco Alberto, ¡caramba!

Ellos contaron el cuento
Francisco Alberto
Y ellos no lo creyeron
Que tú te has ido no es cierto
Tú estas viviendo en el pueblo
Francisco Alberto, me alegro

Francisco Alberto
Mira tu pueblo
Hoy tu gesto es su alimento
Ya no hay miedo ni silencio
Y están siguiendo tu ejemplo
Francisco Alberto, ¡caramba!

Francisco Alberto…

miércoles, 3 de febrero de 2010

LA GUERRILLA DE CAAMAÑO

"Mientras no se castigue a los traidores como se debe; los buenos y verdaderos dominicanos serán siempre víctimas de sus maquinaciones. Juan Pablo Duarte.

Hoy se cumplen 37 años de la llegada al país de la expedición guerrillera comandada por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, héroe nacional. Una vez concluida la Guerra Patria de 1965, Caamaño fue enviado como agregado militar, esta era una forma de alejarlo de los escenarios políticos del país.

Abandona las funciones de agregado militar y se radica en Cuba donde inicia la preparación del grupo de hombres que le acompañaría en la lucha por derrocar la dictadura ilustrada de Joaquín Balaguer, que se afianzaba a fuerza de garrote, macana, bayoneta, bombas, grandas, fusiles, machetes, cuchillos o accidentes simulados.

Para apoyarse en el país contaba con los Comandos de la Resistencia que encabezaba el aguerrido revolucionario Amaury Germán Aristy, quien le supliría hombres y recursos a través del Grupo denominado "Los Palmeros" y los Comités Camilo Torres (CORECATOS).

Caamaño desarrolla una intensa actividad para reclutar y preparar los expedicionarios que le acompañaría en su regreso a su amada Patria. Contó con amplias facilidades de las autoridades cubanas para desarrollar sus actividades. En un primer momento se reclutaron un contingente de más de 80 hombres pero al momento del desembarco el grupo se había reducido a sólo nueve.

Luego de varios intentos por convencer al liderazgo político del país para que apoyaran a los grupos de resistencias luchaban en las calles por no ser exterminados por las huestes aligerasteis, asesoradas por los USAmericanos, a través del Grupo de Asesoría y Asistencia Militar (MAAG).

El año de 1973 marcó el final de una larga espera para los hombres de Caamaño. Varias veces se había pospuesto la salida de Cuba. Concluido los preparativos y planeada la estrategia a seguir salieron el día 2 y llegaron a las costas dominicanas la madrugada del 3 para internarse en la zona montañosa e instalar un foco guerrillero. Playa Caracoles en la provincia de Azua fue la zona escogida para el desembarco.

Con 9 hombres y sin tener asegurado el respaldo de los principales líderes de la oposición (Peña Gómez, Juan Bosch), incluido las fuerzas de izquierda como el Partido Comunista Dominicano, el Movimiento Popular Dominicano.

Las fuerzas balagueristas y los cuerpos armados asumieron la determinación de barrer la resistencia de la posguerra y así lo hicieron. Miles de dirigentes revolucionarios y progresistas perdieron sus vidas. Dentro de ellos se incluyen los 5 integrantes de los Comandos de la Resistencias que cayeron el 12 de enero de 1972. En ese grupo calló Amaury Germán pieza clave del proyecto de Caamaño.

Esas pérdidas impactaron negativamente y debilitaron el apoyo al proyecto de Caamaño y su grupo. Muchos en el país negaron la presencia del Héroe de Abril en las montañas dominicanas. Varios son los acusados de traición. Se sabe que las fuerzas revolucionarias fueron diezmadas pero, aún así les faltó coraje para reivindicar ante el pueblo la presencia de la guerrilla.

Bajo una tenaz persecución de las Fuerzas Armadas, los 8 guerrilleros penetraron en las inhóspitas lomas de la Cordillera Central, bordeando a San José de Ocoa. Varios combates se efectuaron, muchos éstos han sido reseñados por los sobrevivientes de la expedición Hamlet Herman y Claudio Caamaño. Con poco apoyo del campesinado para sostenerse en las montañas y sin ninguna acción en las ciudades, toda la atención se concentró en el foco guerrillero hasta que finalmente fue extinguido.

Trece días después del desembarco el 16 de febrero, las Fuerzas Armadas anunciaron la muerte de Caamaño junto a dos de sus compañeros en el paraje Nizaíto, sección la Horma de San José de Ocoa. El contralmirante Ramón Emilio Jiménez hijo, Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, el mayor general Enríque Pérez y Pérez y el brigadier Juan René Beauchamps Javier, mostraron el cadáver de Caamaño a un reducido grupo de periodistas que fue traslado en helicóptero hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo sin vida, y los de sus compañeros Heberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas, aunque las FF. AA informaron que Caamaño había muerto en combate, testimonios posteriores afirmaron que él fue fusilado, luego de ser apresado por tropas del Ejército Nacional que lo perseguían.

La herencia de la gesta que se inició un día como hoy, se mantiene perenne en la borrosa memoria del sufrido pueblo dominicano. Ese pueblo que vio en los días de la Guerra de Abril de 1965 en el coronel Caamaño el redentor del honor patriótico masillado por los traidores vestidos de héroes, quienes invitaron al imperio yanqui a invadir el territorio nacional.

La historia ha demostrado, que a pesar de la derrota militar, el fervor patriótico que acompañó a los revolucionarios estaba inspirado en los principios libertarios de Luperón, Francisco del Rosario Sánchez, Manolo Tavárez, Patria Mirabal y todos los que han caído defendiendo los ideales libertarios y de justicia social.

Ni siquiera los detractores y enemigos han podido minimizar las acciones de los expedicionarios. Grandes pasiones y hasta esperanzas despierta el hecho de recordar dicha acción. Unos dicen que el Coronel se inmoló otros que su acción fue acto desesperación. Lo cierto es que herido y apresado fue fusilado por sus verdugos, repitiendo el procedimiento aplicado al Ché Guevara en 1967 cuando cayó herido en selvas bolivianas.

Es oportuno, justo y necesario reconocer el valor y el sacrificio de quienes han entregado sus vidas defendiendo al pueblo dominicano. Caracoles y Caamaño entran a la historia como un intento más por superar el atraso político, económico, social y cultural de la sociedad dominicana. Una prueba incuestionable de patriotismo y entrega a la causa revolucionaria. "No hay noche que no amanezca ni plazo que no se cumpla".

Gloria a los caídos y reconocimiento a quienes aún permanecen entre los mortales. Repudio a quienes se empeñan en borrar de la historia una página tan gloriosa. Morir por la Patria es seguir viviendo dijo Martí. Así, esos hombres símbolos permanecerán y se eternizarán en la conciencia nacional. Sus elevados ideales siguen inconcluso.

lunes, 1 de febrero de 2010

NO ES CUESTIÓN DE ÑE, ÑE, ÑEEE…

Señores

El tema municipal, a pesar de lo que se ha debatido y de haberse creado un nuevo marco institucional, sigue al margen del debate político. A lo más que llega es a plantear demagógicamente cuestiones que a "ojos de buen cubero" son inalcanzables. La democracia municipal está sumida en atraso espantoso, no nos engañemos. Los partidos políticos como actores fundamentales andan divorciados de las necesidades de las comunidades.

El centralismo municipal está más acentuado que nunca. ¿Cómo puede hablarse de transformación municipal con sociedades manipuladas y desorientadas por las mafias partidarias que han secuestrado al sistema político dominicano? Habrá casos aislados y luces esperanzadoras, pero son muy escasas.

Los ayuntamientos dominicanos no resisten un examen institucional, a pesar de los esfuerzos intelectuales y los recursos invertidos. No respetan las leyes (Medio Ambiente, Acceso a la Información, PP, Cuotas femeninas, Contraloría, Planificación...etc.). No pasan la prueba.

Hay que replantear y relanzar el municipio dominicano si se quiere avanzar. Insistir en crearle una estructura moderna a una sociedad analfabeta políticamente hablando es como tirarle piedra a la luna y pegarle.

Se deben definir varias cuestiones para avanzar en el tema municipal:

1. Eliminar la reelección en más 2 períodos para el mismo cargo.

2. Impulsar la "independencia": el desarrollo de las organizaciones sociales locales.

3. Desarrollar acciones de ciudadanización de la política en el nivel municipal.

4. Promover las sanciones de las prácticas clientelares.

5. Exigir el cumplimiento de las normativas.

6. Promover una cultura cívica para y desde los municipios.

7. Promover la conformación de organizaciones políticas locales.

8. Incentivar y promover la demanda de información pública para transparentar la gestión local.

9. Impulsar la reorganización institucional de los ayuntamientos para superar el folklorismo administrativo.

10. Exigir un perfil mínimo para desempeñar las funciones de alcalde, alcaldesa, regidor, regidoras, directores/as y sus suplentes. Etc.

11. Aspirar a los cargos electivos. Como profesionales, como munícipes tenemos derechos y estoy seguro que alcanzaremos logros envidiables.

12. Seguir opinando para definir los horizontes de la municipalidad que nos merecemos como dominicanas y dominicanas comprometidos/as con el desarrollo sostenible del país.

Se pueden incluir varias cuestiones más, pero hay que colocar a la gente en el centro de la acción de los gobiernos locales si se quiere pasar de la manida retórica populista en que está inmerso ese importante "poder". No se le puede pedir al carnicero que perdone la vida del animal que sacrifica, pero tenemos que crear las condiciones para mejorar su trabajo.

Dejo a los demás completar el listado. Este FORO puede hacer grandes aportes y de hecho, estas discusiones son parte del mismo. El país agradecerá el legado de una verdadera institucionalidad local, propia del siglo XXI y nosotros dejaremos de lamentarnos y de halarnos los moños.

Los resultados de los próximos 6 años dirán si estamos avanzando, si seguimos estancados o si retrocedemos en los aspectos clave del proceso de institucionalización del municipio dominicano. La apuesta debe orientarse al logro de un ayuntamiento respetado, honorable y comprometido con el desarrollo de las comunidades que dirige. Las autoridades municipales tendrán que entenderlo o serán aisladas por las masas desengañadas.

¡Hasta el próximo capítulo!

Fabián Díaz Casado.01 de Febrero de 2010.
Escrito para el Foro de Municipalistas.

martes, 26 de enero de 2010

¡QUE LA PATRIA HONRE A HÉROES EN SU DÍA!

"Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria". Juan Pablo Duarte.



En el país se ha impuesto la Ley 139-07 que cambia la celebración de días feriados, incluidos aquellos que coinciden con la celebración de algunas fechas patria. Esta medida afecta considerablemente el impacto emocional de las conmemoraciones e incide negativamente en el comportamiento cívico de la ciudadanía.

Hoy se habla del preocupante déficit de civismo que afecta a la sociedad dominicana, especialmente a su juventud. A esta falla se le atribuyen mucho de los malos comportamientos que hoy nos perturban. Superar esas debilidades debe ser uno de los retos fundamentales de la familia, la escuela, el Estado y las instituciones políticas y sociales. Es necesario por tanto devolverle a las celebraciones patrias su valor, su brillo y su esplendor.

Los pueblos construyen su historia a fuerza de desvelos y sacrificios de la gente que en los momentos cruciales asumen la responsabilidad de colocar los intereses de la patria por encimas de las apetencias personales. Esos hombres y mujeres visionarios, abnegados, y comprometidos, son los que iluminan las sendas del porvenir. Su memoria debe ser respetada, emulada, reverenciada y socializada.

Asumir el respeto a los símbolos patrios, a los héroes nacionales, a las manifestaciones culturales, a la naturaleza, a los derechos humanos en sentido general es parte fundamental del culto civil en mejor sentido rouseneano. El ginebrino Jean Jacque Rouseau defendió siempre la idea de inculcar, lo que él denominó religión civil en la ciudadanía. Es evidente que la sociedad del Siglo XXI requiere reforzar la cultura cívica. Resaltar y celebrar las fechas patrias, cuando corresponde, contribuyen con ese noble propósito.

Aunque la Ley 139-97 respeta la fecha de proclamación de Independencia Nacional y la Restauración de la República, afecta fechas como el natalicio de los Padres de la Patria, el Día de la Constitución el 6 de noviembre de 1844, entre otros. Respeta sin embargo, la mayoría de las fechas de origen religioso, algo legítimo pero se debe respetar por igual la autenticidad de las celebraciones cívico-patrióticas.

Esta normativa no tiene razón de ser. No influye en el aumento de la productividad ni elimina los famosos “puentes”. La práctica demuestra que se crea una gran distracción, tanto en el día que se celebra como en la fecha real de la conmemoración. En términos práctico se celebran 2 días, especialmente cuando la fecha cae en días laborable. Esto tiene un impacto negativo en la sociedad por lo que muchos sectores ligados al mundo académico e intelectual, han reclamado la derogación de la normativa y el respeto a las celebraciones patrias.

El patriotismo como sentimiento sano por los valores y símbolo patrios se alimenta con el ejemplo de los héroes y heroínas que dedicaron sus vidas a la constitución de una cultura cívica comprometida en la defensa de la dominicanidad. Honrar, honra; y honrar los símbolos patrios es un deber de quisqueyanos y quisqueyanas.
Vivir sin Patria es lo mismo que vivir sin honor, sentenció el patricio Juan Pablo Duarte. Más elocuente no podía ser dado su alto grado de compromiso cabeza de los padres fundadores de la República Dominicana ¿Por qué trastocar la fecha de celebración de su natalicio? Enmendar ese error es una necesidad. Colocar en su justo lugar a los héroes nacionales, es por tanto, un acto de legítima justicia.

Recordar y reivindicar su memoria es una obligación de gobernantes y gobernados que pasa por el respeto a las fechas en que se fundamenta el patriotismo dominicano, así como cualquier conmemoración que permita el afianzamiento de la cultura cívica.
Fabián Díaz Casado.26 de enero de 2010